
Nuestros viajes cuentan con una característica común, son viajes de recorrido en los que consideramos que el desplazamiento tiene casi la misma importancia que la estancia en el destino. Por eso, a lo largo de la ruta se tomarán diversos autobuses y vehículos privados para disfrutar del paisaje evitando al máximo los saltos en avión.
Este recorrido en particular cuenta con varios días de largos trayectos en autobús. La ruta 40 es de ripio (camino de grava sin asfaltar) por lo que la velocidad de los vehículos no puede ser muy elevada, además hay numerosos baches y se levanta bastante polvo que a menudo se adentra en el vehículo. Este es el precio que hay que pagar para disfrutar de los paisajes inhóspitos que dibujan la Patagonia.
El viajero será totalmente independiente, y se le facilitará un documento “guía de viaje” donde constarán todas sus reservas, localizadores y horarios, además de los teléfonos de las distintas compañías. No habrá ningún guía particular de acompañamiento durante el viaje, únicamente en las excursiones señaladas ó en su caso, bajo petición.