Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur es el nombre de la más joven de las provincias argentinas, reconocida como tal en el año 1991. Esta parte del territorio antártico es reclamado por Argentina, Chile y Reino Unido a pesar de ser un sector regido por el Tratado Antártico que suspende todo acto de soberanía.

La provincia de Tierra del Fuego sin duda transmite la sensación de estar casi casi en el fin del mundo. Cruzar el estrecho de Magallanes, al llegar o al partir de Tierra del Fuego es una experiencia que refuerza esta sensación.
Cruce del estrecho de Magallanes
Ushuaia, su capital, bautizada por los argentinos como la ciudad más austral del mundo es una población tranquila y ordenada. Su ubicación a orillas del canal Beagle cuyo nombre es en honor al barco que transportaba a los jóvenes Robert Fitz Roy y Charles Darwin traslada al viajero en cuerpo y alma a un lugar lejano y remoto.

La ciudad en sus orígenes fue la puerta al cruce del océano atlántico al pacífico. Asimismo fue y es la puerta a la Antártida. Hoy en día hay varias empresas que organizan cruceros al continente helado.

El factor geopolítico ha sido determinante en la intervención del estado en la economía de Ushuaia. El mantener una población estable en aquel lugar remoto ha sido clave para mantener un punto estratégico y proteger sus fronteras con el país vecino.
Ushuaia
El motor económico de la ciudad en sus inicios fue el presidio de reincidentes, el aserradero trabajado por estos y otras actividades realizadas por la población civil como el envasado de mariscos, la piscicultura, y la minería. Otro ente estatal que tuvo un papel fundamental en el desarrollo inicial ushuaiense fue la Marina, que tomó el relevo en la presencia estatal al cerrarse el presidio en los años 40. En las siguientes décadas, la exención arancelaria del iva y de impuestos a la exportación favoreció la implantación de la industria de aparatos eléctricos y electrónicos. Las ventajas salariales de los fueguinos y el empleo estatal que ocupa a casi una tercera parte de la mano de obra han favorecido un crecimiento constante de la población de Ushuaia.

En Ushuaia se percibe más que en otras ciudades del país lo reciente de su “historia occidental”. No fue hasta finales del siglo XIX que la colonización europea decidió ocupar estas tierras habitadas por nómadas.
Avistamiento de fauna navegando por el Beagle
Los Manekenk, los Kaaweskar, Yaganes y Selk’nams fueron los habitantes que encontraron los colonizadores a su llegada. Estas gentes venidos desde el continente cerca de 10.000 años atrás, eran grupos con distintos hábitats, costumbres e incluso fisionomía. Eran grupos organizados en estructuras familiares, no tenían concepción de la propiedad privada ni de sometimiento a un cabecilla, la única figura destacada fuera de la familia era el Chamán.

Los Yagan y los Selk´nam vivían entre las islas e islotes del archipiélago y eran principalmente pescadores, los Kaweskar eran nómadas de la estepa y los Manekenk tenían su entorno en el extremo sud oriental de la isla, viviendo también principalmente de la caza.

Los Yagan y Selk´nam totalmente adaptados al duro clima apenas utilizaban ropa. Sólo el fuego, la grasa altamente calórica que obtenían al alimentarse de mamíferos marinos y su especial adaptación metabólica les mantenía calientes. Portaban hogueras encendidas en las canoas que utilizaban para pescar y cazar. Los primeros europeos que navegaron estas aguas al mando de Fernando de Magallanes, desde sus barcos divisaron fogatas que ardían continuamente, y esa fue la razón de que a esta tierra la llamaran “Tierra de los Fuegos” nombre que Carlos I de España modificaría posteriormente a "Tierra del Fuego".

De estos pueblos nómadas pocos son los vestigios físicos que quedan. En el Parque Nacional Tierra del Fuego, que en el pasado fue frecuentado por grupos de Yagan, Varios sitios arqueológicos quedaron como testigos de su presencia; son acumulaciones de conchas llamadas "concheras" que con el paso de los siglos formaron montículos.
Parque Nacional Tierra del Fuego
La colonización de estas tierras supuso el final de la vida cotidiana de estos pueblos. También se vieron diezmados y casi desaparecidos por las enfermedades traídas por los nuevos pobladores, y por las matanzas atroces a que se vieron sometidos por la codicia de oro y tierras de los colonos.

Actualmente los Yagan habitan en su mayoría en Villa Ukika a 2 kms. de la localidad chilena de Puerto Williams. Los kawésqar habitan la región chilena entorno a Puerto Edén y los Selk’nam tienen su territorio reconocido entre Río Grande y Tolhuin. De los Manekenk la información disponible es muy imprecisa.

En Ushuaia se puede visitar el Museo Yámana y el Museo del Fin del Mundo conteniendo ambos numerosos elementos etnográficos.

El paisaje de la región alterna las suaves colinas del norte de la isla con las estribaciones de los andes que la recorren por el sur de este a oeste siendo el monte Cornú, la mayor altura de la zona con 1.490 msnm. En el litoral marino las costas son bajas y arenosas, las cuales se van elevando hacia el sur. La vegetación de la región alterna la estepa al norte con bosques de lenga, ñire, coihue, canelo, y guindo hacia el sur coincidiendo con la zona pre cordillerana y andina. En la zona marítima se puede avistar lobos marinos, pingüinos de Magallanes, cormoranes y otras aves marinas.

Cerca de Ushuaia es interesante visitar el Parque Nacional de Tierra del Fuego, el centro de esquí Cerro Castor, la población de Tolhuin, alguna de las estancias que abren sus puertas a los visitantes, navegar por el canal Beagle o realizar una caminata ascendente para avistar el Glaciar Martial, en el monte de su mismo nombre.
Navegando por el Beagle